IDENTIDAD

Óleo sobre tela, 90 x 80 cm

Esta obra explora la construcción de la identidad como un territorio escénico, mutable y profundamente simbólico. El rostro aparece intervenido por una geometría vibrante que fragmenta la imagen y, al mismo tiempo, la potencia, abriendo una tensión entre lo humano, lo performativo y lo imaginado. La mirada frontal, intensa e inquietante, confronta al espectador con una presencia que parece habitar entre la fragilidad y la invención de sí.

El uso del color acentúa una atmósfera de dramatismo y artificio, donde la piel, el maquillaje y el gesto se convierten en lenguaje. Más que un retrato, la obra propone una reflexión sobre la transformación, la máscara y la identidad como acto creativo. En ella, la figura no busca representar una apariencia estable, sino revelar el poder expresivo de lo cambiante, de lo ambiguo y de aquello que se construye en escena.